miércoles, 23 de octubre de 2013

Claves y objetivos de la formación para empresas

Esta semana analizamos cuáles son las claves y objetivos de la formación para empresas, cómo las empresas pueden mejorar la consecución sus objetivos gracias a la mejora de las habilidades directivas de sus equipos, el ROI o retorno de la inversión, y cómo conseguir bonificación de los costes de dicha formación.

Claves y objetivos de la formación para empresas

Uno de los pilares fundamentales para garantizar el éxito de nuestra empresa es sin duda, la formación. Por buena que sea la selección de personal para nuestros departamentos, si no nos preocupamos de mantener sus conocimientos al día, con el tiempo corremos el riesgo de descubrir que nuestros métodos de trabajo se quedan obsoletos respecto a las exigencias del mercado.

La formación para empresas y sus objetivos

Si hay un departamento en el que esta circunstancia se hace aún más notoria, es en el de ventas. Poseer una fuerza de ventas eficaz pasa necesariamente por la necesidad de establecer planes de formación para empresas a corto, medio y largo plazo que nos garanticen que las habilidades de nuestros comerciales, así como el conocimiento de distintas técnicas de venta, captación, negociación, etc., sean adecuados a la cambiante y, en ocasiones, compleja situación en que desarrollamos nuestra actividad.

Pero claro, la formación tiene un coste. En este sentido, es importante recordar, que todas las empresas poseen de un fondo de bonificación anual para la formación de sus empleados (Fundación Tripartita), de forma que el coste de la formación es menor o incluso cero. Estos fondos de la Fundación Tripartita no son acumulativos, por lo que si no hacemos uso de ellos durante el año los perdemos. Desgraciadamente, estos fondos son desaprovechados por multitud de empresas, simplemente por desconocer su existencia.


Dicho esto, recordar que para garantizar que contratamos una formación adecuada y realmente efectiva en técnicas de venta, habilidades comerciales, etc. debemos asegurarnos de que la formación sea impartida por profesionales del área a tratar, no sólo por teóricos de la docencia. Además, debe ser formación actualizada e impartida con metodología práctica, con un desarrollo de contenidos a medida de las necesidades del cliente.

Si la formación para empresas seleccionada es la correcta pronto veremos nuestra inversión rentabilizada. El ROI de la formación es una evidencia, la experiencia de nuestros clientes demuestra que gracias a la formación han mejorado sus competencias, sus resultados, sus ventas, etc. Los objetivos de las empresas se ven reforzados por los equipos de personas que mantienen sus conocimientos actualizados gracias a la formación para empresas.

En muchas ocasiones, la solución a nuestros problemas está tan cerca que no llegamos a verla.

Editado por +Fernando Camacho