martes, 13 de enero de 2015

Formación para empresas, coste o inversión

Una vez más abordamos el famoso dilema de si la formación para empresas es una inversión o un gasto. La respuesta debería ser siempre que es una inversión, pero si se duda tanto debe ser por algo, ¿no?

Formación para empresas, coste o inversión
Tener a una parte de tu plantilla asistiendo a una formación supone lo primero un coste de oportunidad, ¿qué podrían estar haciendo en lugar  de pasar 18 horas en una sala de formación?, a cambio que de esas horas, ¿qué vamos a recibir?, además, ¡hemos hecho tantas formaciones que no han servido para nada...!

Entender la formación para empresas como una herramienta de motivación de equipos es como poco una visión muy corta y reducida de lo que debe ser la planificación de la formación.  Si es por motivar, bien se puede ofrecer un día en el parque de atracciones o llevar a las familias de tus trabajadores a cenar a un buen restaurante.

Formación para empresas, coste o inversión.
Fotografía de +Fernando Camacho 

El objetivo y la razón para impartir formación a medida a nuestros trabajadores debería ser siempre el de mejorar en su capacitación y que ésta nos lleve a mejores resultados en la cuenta de Pérdidas y Ganancias. Luego, que esto además tenga como efecto una mayor motivación, una mejor valoración de la empresa por parte de sus miembros, etc., son beneficios añadidos al verdadero valor de la formación.

Ahora queda que la formación sea de verdad útil y tenga un retorno (ROI) en forma de mejor capacitación que nos dé mejores resultados. Un curso puede ser muy divertido y muy bien valorado por los asistentes, pero francamente ineficiente en cuanto a resultados. Por ello debemos ser muy exigentes a la hora de contratar con una empresa de formación. Algunos aspectos que es necesario garantizar podrían ser:

  • Adaptación a mi negocio. El proveedor de formación debe “integrarse” lo máximo posible en mi empresa para conocer y entender las verdaderas necesidades y características tanto de mi negocio, como de mi personal, mis clientes, mis procesos, etc. Este trabajo empieza antes de hacer la formación y es tan importante como las propias sesiones. Es muy importante preparar la formación a medida.
  • Enfoque metodológico práctico. Si un trabajador percibe que lo que está viendo no deja de ser una teoría (por muy erudito que sea el formador) se ausentará mentalmente de la formación en pocos minutos. Es imprescindible que cada asistente perciba que lo que se le está contando es su día a día, que vea que lo que se ha trabajado (sí decimos trabajado) en la sala de formación, tiene una aplicación directa y real en su trabajo, y que además le ayuda a ser mejor profesional. La formación totalmente práctica garantizará un mejor ROI para la empresa.
  • Seguimiento. Impartir una formación no debe ser una acción aislada, siempre que sea posible, es conveniente que la formación no quede en un hecho puntual. Las acciones formativas complementarias o de refresco, sirven para consolidar los conocimientos, actitudes, conductas, etc., trabajadas en la formación, de esta manera garantizamos los mejores resultados. Estos refuerzos permiten implementar una verdadera cultura de la mejora continua.
  • Coste. Además de existir fondos provenientes de los costes sociales que se gestionan a través de la Fundación Tripartita, y que ayudan a aminorar el impacto en nuestro presupuesto. Lo cierto es que la formación no debe ser algo prohibitivo, consulte precios y verá grandes diferencias entre unos y otros, el criterio de elección debe basarse en la confianza en el proveedor, sus referencias, sus programas, su metodología, etc. Lo bueno no tiene porqué ser caro.

Esperamos que estos consejos le ayuden a tomar la decisión de hacer crecer empleados en busca de los mejores resultados.

¿Ha pensado ya qué formaciones va a realizar este año?



Editado por +Fernando Camacho